Distancia:18 km
Desnivel positivo: 746 m
Dificultad técnica: Fácil
Desnivel negativo: 746 m
Altitud máxima: 1.826 m
TrailRank :89 4,9
Altitud mínima:1.218 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo: 6 horas 55 minutos
Marcha realizada el domingo 1 de noviembre de 2020
AVISO: Se entiende, que todo aquel que quiera realizar esta misma ruta, asume la responsabilidad que conlleva una actividad no exenta de posibles riesgos o incidentes, en un entorno en el que el sentido común y las circunstancias pueden marcar la diferencia entre pasar un buen día o todo lo contrario.
Hoy hemos aprovechado que a pesar de todos los “estados de alarma”, “toques de queda” y demás “confinamientos: perimetrales, selectivos, etc.” se podía salir para acercarnos hasta el bonito pueblo de La Acebeda. Hace tiempo que no andamos por esta zona, y aprovechando las lluvias otoñales queremos fotografiar el colorido con el que se viste el campo en esta época, así como algunas de las muchas representantes que nos ofrece el mundo micológico.
Y para ello, hemos dejado el coche nada más pasar la “Posada de los Vientos”, junto a la plaza de Nicasio González Morén. Después hemos retrocedido sobre nuestros pasos, para volver a la carretera local M-978, que se introduce en el pueblo con el nombre de calle del Puerto, pero que nosotros tan sólo atravesamos para rápidamente conectar con la calle de la Plazuela, que dejando el pueblo a la derecha y con rumbo suroeste nos permite ir dejando atrás, tras haber recorrido desde el aparcamiento unos doscientos metros y haber ido dejando las últimas casas de La Acebeda. Unos trescientos metros después pasamos por un gran puente elevado sobre las vías de la antigua línea del tren que llegaba hasta Burgos. Un poco antes de los seiscientos metros dejamos a nuestra izquierda el camino, que de frente seguiría hasta el pueblo de Braojos, vadeando antes el crecido arroyo de la Solana, para tomar nosotros por la izquierda el camino al que da nombre el ya citado arroyo.
Aunque este primer tramo del camino de la Solana o del Helechar se hace con un primer tramo de pendiente, tras una amplia zeta en la que nos encontramos una curiosa fuente, muy pronto se supera dicha subida, para poco a poco y ahora con bajada ir acercándonos hasta el citado arroyo. Al kilómetro y cuarto desde la fuente hay que vadearlo y así continuar por el mismo camino durante cuatrocientos metros más, para dejarlo de frente y nosotros continuar ahora por una empinada senda por la izquierda, que también se deja a los sesenta metros, y así poder continuar por la misma vaguada que forma el arroyo de la Dehesa, el cual recibe el topónimo del Alto de la Dehesa al que nos dirigimos. Aunque también se puede subir a dicho alto por el cortafuegos bastante poco cuidado, nosotros en esta ocasión hemos preferido hacerlo entre el pinar y el margen de dicho arroyo. Cuando llevamos alrededor de un kilómetro de subida, una cerca metálica con un gran portón nos indica que pasamos a otro municipio. En algo más de medio kilómetro acabaremos llegando hasta el Alto de la Dehesa.
Desde aquí la cuerda estaría muy cerca ya, de seguir en línea recta el cortafuegos que sube por la derecha, pero nosotros queremos continuar de frente y así coger el camino de la Ladera del Sapo, para continuar fotografiando la multitud de setas que nos hemos ido encontrando por el camino. Al kilómetro y medio un importante cruce, sobre todo para aquellos que quieran bajar hasta Braojos, y que tendrían que coger por la izquierda y con fuerte bajada, lo que supone lo opuesto a lo que nosotros vamos a hacer; pues por la derecha y ahora con cierta pendiente nos dirigimos por este camino del Puerto hacia la pista Horizontal, muy próxima al Puerto de Peña Quemada, que dista desde el citado cruce algo más de un kilómetro y ochocientos metros.
Una vez reponemos las fuerzas junto a la pista Horizontal, el rumbo noroeste que trajimos hasta aquí desde el citado cruce a Braojos, cambia radicalmente para dirigirnos ahora hacia el este por la citada pista o PR 38 durante el próximo kilómetro y medio, y así volver a salir al mismo cortafuegos que cruzábamos por la mañana y que subía desde el Alto de la Dehesa. Por la izquierda remontamos los poco más de seiscientos metros para salir a la cuerda de los Montes Carpetanos, justo a la altura de la Peña del Avellano.
En montaña y sobre todo cuando se tiene una buena visión desde las cotas altas es mucho más fácil orientarse, y así pues en los próximos dos kilómetros y cuarto de recorrido por este tramo de cuerda de los Montes Carpetanos, no dejaremos de ver al frente y en todo momento una buena parte del macizo de Peña la Cabra, así como del Porrejón y de las cumbres de la Tornera y el Centenera, todos ellos en la Sierra del Rincón. Según vamos acabando este bonito tramo de cuerda, que coincide con el PR 34, ya tenemos a tiro de piedra el Puerto de la Acebeda, al que nos dirigimos.
En el citado puerto hemos dejado la cuerda, y por la derecha bajamos algo menos de trescientos metros, para dejar la pista que sube al puerto, y así poder coger de nuevo un corto tramo de la Horizontal, que en esta primera parte coincide con la Cañada Real Segoviana. A los ochocientos metros dejamos la Horizontal para continuar un tramo más por dicha cañada real, que al kilómetro y medio nos acaba sacando a la Majada de la Loba, desde donde ya podemos ver lo cerca que están las casas de La Acebeda. Un kilómetro y cuarto más abajo conectamos con la pista que entra en el pueblo, justo a la altura de la fuente de la Tiesa y del cruce con la vereda de la Peña del Palo. Cuatrocientos metros más abajo llegamos a las primeras casas de un pueblo, que si por la mañana ya se veía bastante ocupado, ahora está que no cabe un alma más (que diría mi abuela).
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